
Distrihogar Centro de Experiencias: un sistema de retail phygital
Dos formatos de centro comercial que alimentan un negocio digital con algo que se puede tocar
Distrihogar lleva 45 años haciendo lencería y textiles para el hogar en Colombia. La marca es reconocida por calidad, durabilidad y confianza, y durante casi toda esa historia vendió por retail físico.
En 2020 la compañía pasó de un modelo 100% físico a uno 100% digital. Los números respaldaron la decisión: 70% de las ventas por tráfico orgánico y directo, 60% de los visitantes entre 25 y 40 años, 120 mil pedidos entregados, y ventas mensuales promedio equivalentes al volumen de siete tiendas físicas.
Rol: Chief of Consumer Experience. Retail concept, experience design and technical documentation.
La respuesta no era vender en el espacio. Era alimentar el journey digital con una experiencia física.
El Centro de Experiencias es un módulo de centro comercial donde el cliente toca el producto, recibe asesoría y después termina la compra en línea. Nadie carga una bolsa voluminosa de lencería por todo el centro comercial. La promesa en pantalla lo dice sin rodeos: "Disfruta tu día, escoge y compra, nosotros nos encargamos del resto."
Tres cosas tenían que pasar en ese espacio:
- Interacción directa con los productos, para que la materialidad y la textura hagan la venta.
- Actividades de relacionamiento y tendencias de diseño, para que el espacio se gane una segunda visita.
- Educación y asesoría: cómo cuidar y lavar los textiles, cómo usar la plataforma, cómo comprar seguro en internet.
El espacio recrea la intimidad de un hogar dentro de un formato abierto. Ahí está todo el truco. Un pasillo de centro comercial es el lugar menos íntimo que existe, y el producto solo se lee si el entorno se lee como una habitación.
El sistema se entrega en dos formatos, cada uno dimensionado a lo que permite un pasillo comercial.
Centro de Experiencias, Viva Envigado. Módulo tipo isla de 7,00 por 3,65 metros. Una vitrina de vidrio en dos niveles hace de fachada. Una banca tapizada recibe a quien espera. El Front Desk factura desde adentro. Una pérgola metálica de cuatro columnas enmarca la zona posterior y le da a la Cama Show su propio espacio, con doble acceso lateral para que clientes y asesores puedan rodear la cama. El almacenaje se esconde en cajoneras bajo la cama y bajo los muebles de atención.
Tienda / DesignLab, Centro Comercial Oviedo. Módulo compacto de 4,00 por 3,50 metros y 3,00 metros de alto. El Front Desk se vuelve centro de diseño, con una pantalla interactiva inclinada de gran formato y taburetes de madera para escoger acabados. Un cerramiento de celosía de madera sobre ruedas se desliza por el perímetro, así el stand abre completo en horario comercial y cierra como una caja limpia en la noche.
El catálogo es el mobiliario. Un tótem con pantalla táctil de 50 pulgadas carga el catálogo web completo, así el inventario físico nunca limita lo que el cliente puede escoger. El tótem no pasa de 210 cm, lo que deja la pantalla donde una persona de verdad alcanza y lee.
Cerrar la tienda es parte del diseño. En el formato de pérgola baja un BlackOut enrollable motorizado con 100% de opacidad, y los muebles frontales quedan cubiertos con pijamas en lona ripstop negra. En Oviedo la celosía de madera hace el mismo trabajo deslizándose.
Materiales. Panel MDP en melamínico madera clara Bardolino. Piso vinílico SPC Pelican Grey de Holztek, con pirlán plástico a tono y explícitamente no metálico. Perfilería de acero cuadrada en pintura electroestática negra microtexturada. Vidrio templado transparente en las vitrinas perimetrales. La pérgola carga los avisos no luminosos de marca, spots interiores de luz cálida y plantas artificiales realistas, porque el espacio tiene que sentirse como una casa y no como un kiosco.
El espacio, pieza por pieza.
Explora el modelo constructivo: gira el kiosco, despliega sus conjuntos y descubre la relación entre estructura, mobiliario y experiencia digital.
Explorar en 3D ↗Distrihogar se volvió 100% digital en 2020 y llegó a ventas mensuales equivalentes a siete tiendas físicas. Pero la lencería se compra con las manos, así que la marca necesitaba volver al espacio físico sin rearmar una cadena de tiendas. El Centro de Experiencias es esa respuesta: un módulo de centro comercial en dos formatos, montado alrededor de una Cama Show y un catálogo táctil de 50 pulgadas, donde el cliente siente el producto y termina la compra en línea.
- Cliente
- Home textiles manufacturer and omnichannel retailer
La lencería se compra con las manos. Peso, suavidad, hilo, temperatura. Nada de eso sobrevive a una foto de producto.
El modelo digital estaba funcionando, pero había eliminado el único momento en que el producto se defiende solo. El problema era cómo devolver ese momento sin rearmar una cadena de tiendas, porque reabrir retail físico habría traído de vuelta los costos fijos y el inventario del que la compañía acababa de salir.
Built Store

Store Front


Experience



Materials

Journey

Plans Viva Envigado




Designlab Oviedo



