Universidad de Antioquia: Sistema de señalética
Un solo sistema de señalética para cuatro edificios que no se parecen en nada: una torre urbana, edificios académicos, un hospital y una sede campestre. Ocho años con la Universidad de Antioquia.
Rol: Independent Creative Director and Designer
El encargo
La Universidad de Antioquia necesitaba señalética para cuatro edificios que no se parecían en nada: una torre de nueve pisos en el centro de Medellín, dos edificios académicos, un hospital y una sede campestre. No había presupuesto para diseñar un sistema a la medida de cada uno — y cuatro sistemas separados tampoco habrían sido la respuesta correcta. La universidad necesitaba un solo conjunto de reglas capaz de adaptarse a distintos materiales, escalas y usuarios sin romperse.
Esas reglas las escribí en 2005, y pasé los siguientes ocho años poniéndolas a prueba, edificio por edificio.
Edificio de Extensión (2005)
El sistema nació aquí, en una torre de nueve pisos en el centro de Medellín. Antes de dibujar una sola señal recorrí el edificio piso por piso y documenté todo: circulaciones, puntos de decisión, la señalización que ya existía, cómo pedía indicaciones la gente en la práctica. Ese diagnóstico se convirtió en el marco base — tipografía, jerarquía, lógica de ubicación — que heredarían todos los edificios siguientes.
Posgrados
La primera vez que el sistema salió de casa. Un entorno puramente académico con otra población: estudiantes de posgrado, investigadores, profesores. Las reglas aguantaron; solo cambió la mezcla de programas. Este fue el proyecto que me dijo que el marco podía viajar.
IPS León XIII
La implementación más grande por área, y la que más me enseñó. Un entorno clínico: 29 habitaciones, 87 señales de atención al paciente, todo bilingüe.
Lo difícil fue el tono. La señalética hospitalaria tiene que ser precisa y serena al mismo tiempo, porque quien la lee suele estar pasando uno de los peores días de su año. Ajusté la jerarquía para lectura en momentos de estrés y especifiqué materiales que resistieran un entorno sanitario.
Sede Oriente
La sede campestre, y mi pieza favorita del sistema. En lugar de números o letras, los edificios tomaron sus nombres de la flora regional: Yarumo, Roble, Nogal, Chagualo, Caunce, Candelo.
La nomenclatura se diseñó para que la universidad pudiera seguir haciendo crecer el campus sin mí. Cualquier edificio nuevo puede nombrarse e integrarse al sistema siguiendo la lógica, sin importar quién esté a cargo ese año. Entregué un marco que la universidad podía seguir cultivando por su cuenta.